Día 4: The Sama Proyect

Día 4: The Sama Proyect

Arrancamos el cuarto día de trabajo con algo más de frío mañanero y buscando una ducha de agua caliente. Tras una primera entrevista fallida tras muchas horas de producción, nos decidimos por ir a tomar un café y emprender un viaje hasta un barrio a las afueras de Katmandú: Jorpati.

Tras una ‘profunda investigación’ de las calles nepalíes, y un intenso regateo con un taxista local, llegamos a un barrio de la capital que sirvió como lugar de acogida para numerosos ciudadanos que huyeron de Katmandú tras el temblor. Allí conocemos a Susma y Sujit, un matrimonio inmerso por completo en ‘The Sama Proyect’ un proyecto que pretende dar una educación a los niños de la zona.

Cuando llegamos al centro, Sujit nos recibe en una de las escuelas y nos presenta al resto de compañeras. Cinco mujeres trabajan con ellos como profesoras y más de 300 niños están inscritos en su proyecto, menores de entre 2 y 5 años.

Tras un breve paseo por las instalaciones, Sujit nos invita a una bebida fría y es en ese momento en el que podemos charlar un poco más tranquilos con él. Descubrimos que su historia, como la de tantos nepalíes, merece ser contada. El vivía en Katmandú y la tierra comenzó a temblar. Rápidamente le proponemos montar el set de rodaje para que nos cuente su historia, él  no duda ni cinco segundos y alaba nuestro trabajo, “casi nadie se acuerda del terremoto” dice.

El día al completo transcurre conociendo a esta familia tan implicada socialmente en Nepal. Sujit nos invita a su casa a comer y nos presenta a Susma, ella será la encargada de diseccionar cada uno de los rincones que se esconden en ‘Sama Proyect’. En una azotea con unas vistas impresionantes de la ciudad y las montañas nepalíes de fondo, Susma nos cuenta su historia. “Huérfana, pobre y trabajadora” así se define, “para mí este proyecto es mi vida”. Insiste en la importancia de la educación en niños que no tienen acceso a ella en un país como Nepal.

Cuando le preguntamos sobre su momento en el caos que significó el terremoto, Susma mira para otro lado, como esquivando la pregunta, aun sabiendo en su interior que quería responder, peleando por contarlo. “Fue un día terrible, solo pensaba en mi hijo”, dice Susma, que sin duda aportará la visión maternal a la historia que peleamos por contar.

Dos entrevistas más. Un lugar nuevo. Un proyecto diferente. Seguimos sumando nuevas miradas en Nepal.


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