Día 3: Regreso a Idomeni

Día 3: Regreso a Idomeni

Se tiende a pensar que cuando ya has visto algo no te puede volver a sorprender. Nada parecido ocurre cuando vuelves a Idomeni. El cuerpo se sigue estremeciendo y la cabeza se sigue preguntando cómo es posible que esta situación se siga manteniendo sin que parezca que algo pueda cambiar.

Todavía quedan caminos nuevos que explorar, gente nueva a la que conocer. Niños que quieren jugar, hombres y mujeres que van y vienen. En paralelo a la cruel valla que separa Grecia de Macedonia avanzamos mientras que los niños juegan a lanzarse con sus carritos por pequeños terraplenes. Los padres les dejan, en comparación con la situación en el campo una caída no es nada.

En esta zona la presencia de voluntarios es menor y se observa a la gente en sus tiendas de campaña sin tener mucho que hacer. Algunos cocinan, otros parten leña o intentan encender un fuego y otros, sin embargo, aprovechan para entretener a todo el que se quiera acercar con el sonido de su laúd y de su voz.

Un hombre nos pide fotografiar a su mujer cocinando Fotografía: Rubén Omar Mendoza
Un hombre nos pide fotografiar a su mujer cocinando Fotografía: Rubén Omar Mendoza

Mientras que algunos intentan pasar totalmente desapercibidos ante las cámaras, otros piden que acudas a sus refugios para que retrates a su familia. Todos juntos, abrazados. Sonrientes. Les fotografías, te dan las gracias y se quedan allí mientras tú te marchas con tu cámara a otro lado. Un hombre nos para y nos hace un gesto para que tomemos una foto, pero no a él, a su mujer. La mujer, sonriente, sigue haciendo sus labores sintiendo la presencia penetrante del objetivo.

Al fin llegamos a la famosa tienda amarilla. Dentro del laberinto blanco de Idomeni, el amarillo de la tienda de Bomberos en Acción no pasa inadvertido. Como un rayo de sol, estos voluntarios españoles se encargan de amenizar la estancia de los niños en el campo. Con mucho éxito. Sólo hay que ver la cara de los niños cuando les comentas que somos españoles. Sus rostros se iluminan y no pueden dejar de mostrar su gratitud al trabajo de multitud de compatriotas que tratan que su vida sea menos insoportable.

En el pequeño espacio libre de tiendas que se encuentra delante del espacio de Bomberos en Acción los voluntarios se encargan de mantener entretenidos a los niños. Les encontramos jugando al pañuelo. Entre risas y problemas con el idioma, los voluntarios se esfuerzan por conseguir que todos los niños sigan las normas del juego. Pronto toca cambiar y llega el turno de hacer un pequeño circuito donde los niños corren y se arrastran mientras que otros se divierten robando los conos que sirven de guía.

Los niños pueblan el campo de Idomeni. Fotografía: Rubén Omar Mendoza
Los niños pueblan el campo de Idomeni. Fotografía: Rubén Omar Mendoza

 

“Si ves por el campo a un voluntario sonriendo, seguro que es español”, nos comenta Gema, una voluntaria del madrileño barrio de Hortaleza y que, casualmente, colabora igual que nosotros con Radio Enlace. Gema nos comenta que alrededor del 50% de las personas que han ido allí a ayudar son españoles, y esta afirmación parece convertirse en verdad cuando das un paseo por el campo.

No deja de llegar gente nueva, gente que intenta ayudar para terminar con la monotonía a la que se enfrentan los refugiados en su día a día. Su labor en Idomeni no tiene precio y no tiene fin. Sólo una muestra muy improbable de humanidad por parte de la Unión Europea podrá hacer que los voluntarios vuelvan a casa.


1 thought on “Día 3: Regreso a Idomeni”

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    Miguel MVM. on mayo 16, 2016 Responder

    Me enorgullece ver como en España, pese a la situación socio económica que ha predominado en los últimos años, hay un gran número de personas que se siguen preocupando e involucrando en diferentes acciones sociales a lo largo de todo el mundo. En todas las crisis humanitarias España siempre es uno de los países que más apoyo presta y más rápido actúa. Menos mal que no solo somos los primeros en la lista para las cosas negativas, que es lo que nos intentar vender siempre.

    En este caso me siento especialmente orgulloso de que tres grandes personas como vosotros, hayáis decidido emprender por vuestra propia iniciativa y con una gran vocación este proyecto. Enhorabuena y mucho ánimo.

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